Guiar para conquistar la cumbre
Cómo lograr un equipo de estrellas
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunos equipos alcanzan la cima y otros se quedan en el camino?
La respuesta suele estar en el liderazgo: en esos jefes que inspiran, empoderan y saben sacar lo mejor de cada persona.
Los jefes que me han hecho llegar más lejos se parecían mucho:
- Me marcaron metas claras.
- Me facilitaron lo recursos que necesitaba.
- Me mostraron su confianza enseguida.
- Adaptaron su nivel de supervisión a mi crecimiento.
Esta fue mi experiencia con mi primer jefe
Metas claras:
Mi objetivo como becario era seleccionar una solución de planificación a largo plazo.
Y las metas intermedias eran:
- Definir un proceso de planificación a largo plazo.
- Hacer un piloto con el área de producción de bicicletas.
- Desarrollar el documento de requerimientos.
- Lanzar una licitación.
Recursos clave:
¿Te acuerdas de tu primer trabajo? Yo empecé así:
- El primer día, mi jefe me prestó el libro “La Meta” y me pidió que lo leyera en 2 semanas. Cada dos días, me preguntaba por dónde iba y qué había aprendido.
- También me dio una agenda con el plan de mi formación sobre la empresa, y las personas que me iban a explicar su trabajo a lo largo de los siguientes días.
- Y me inscribió en una formación que daban dos consultores externos con mucha experiencia sobre planificación de la producción, un juego de simulación de 3 días a tiempo completo, que me encantó.
- Unas semanas más tarde, mi jefe me asignó a los consultores de la formación para que me guiaran y pudiera contrastar mis ideas con sus experiencias.
Confianza:
Tras esas formaciones iniciales, mi jefe me dio un listado de empresas que aceptaban visitas externas con las siguientes instrucciones:
- Elige varias empresas donde puedas aprender cómo planifican a largo plazo.
- Pide a la secretaria que te alquile un coche de alquiler.
- Cuando hayas terminado tus viajes, me cuentas tus aprendizajes.
Tras la formación, las visitas y varias sesiones con los consultores, ya tenía un esquema del proceso. Era el momento de conectarlo con el funcionamiento de la empresa.
Adaptar el nivel de supervisión:
Mi jefe me organizó una agenda de reuniones con directivos y me envió solo. Estaba asustadísimo. Me sentía becario y mi primera reunión era con el director financiero. Mi jefe me enseñó a preparar la primera reunión. Tras esas reuniones, dejé de sentirme becario, porque nadie me trató como tal.
Te voy a contar una anécdota del final del proyecto, que generó muchas carcajadas:
Lancé la licitación y cuatro proveedores hicieron un piloto en nuestra oficina. Cuando les recibí, el director comercial de un proveedor me preguntó: ¿Tú eres “Edouardo”? Creía que estaba tratando con un directivo.
¿Cuántas estrellas han salido de tus equipos?
¿Muchas?
¡Enhorabuena! Si compartes tu receta, escribiré sobre ello.
¿Pocas?
Copia el método de mi primer jefe y cuéntame.